LA GESTIÓN DISNEY DE RRHH: EL CONFLICTO DE VALORES DE BELLA

Imagen por cortesía de wajahat993 Pixabay (Public Domain)

Hacía mucho tiempo que no escribía un post de la serie La Gestión Disney de RRHH, pero aprovechando el estreno del remake de La Bella y la Bestia he querido dedicar este post a esa gran historia y a las enseñanzas que de ella se pueden extraer para la gestión de personas.

Si analizamos la trama de La Bella y la Bestia, comprobamos cómo nos encontramos ante una película llena de lecciones para la gestión humana en la empresa, y por si alguien albergara dudas sobre ello voy a plantear algunos enfoques alternativos bajo esta perspectiva. Así, opino que cabría perfectamente conectar la historia con la gestión del cambio, la tolerancia a la frustración, o incluso con el mundo del reclutamiento e incidir en la importancia que tiene el desarrollar la capacidad de leer el interior del candidato sin dejarse arrastrar por la primera impresión que las apariencias nos brindan…

Aunque todos estos enfoques serían abordables, lo cierto es que ninguno de ellos es el que más me atrae de esta película. Personalmente, creo que esta historia nos aporta un extraordinario ejemplo, que yo quisiera aprovechar para ilustrar el concepto de cultura organizativa y la manera en la que ésta interactúa con la persona y sus valores.

Bella es una persona con talento, una persona que tiene ansia de aprender, que quiere cambiar el mundo y que se niega a aceptar el status quo que le rodea. No comparte la visión y misión de su pequeña aldea, y mucho menos aún comparte sus valores, unos valores basados en la tradición, la oposición al cambio, la continuidad y uniformidad de pensamiento.

A Bella la rutina y la aceptación de la monótona realidad le resulta asfixiante, ella es plenamente consciente de vivir en un entorno que día a día es igual y que se rige por unos valores diametralmente opuestos a los suyos.

A Bella le atrae la cultura, el conocimiento, ver mundo, ella quiere explorar y crecer para cambiar el mundo, pero el entorno organizativo en el que ella se encuentra inmersa no solo no potencia el desarrollo de sus capacidades, sino que ni tan siquiera las acepta y las reconoce. Para ellos Bella es diferente, alguien que piensa a contracorriente y por ese motivo les genera rechazo, ella es una muchacha de lo más extraño…

Acabamos de verlo, la inquietud y aspiración de Bella en el momento actual es: ¿Podrá la vida darme algo más?, sin embargo, su entorno, tradicional y tan constrictor como una boa, observamos como, por contraposición, la única alternativa de futuro que le ofrece es la que un Gastón, ególatra y ultraposeído de sí mismo, no se cansa de anunciar a voz en grito:  Serás mi esposa, pronto lo verás.

¿Es previsible que con estas mimbres la integración de Bella en la Organización prospere?, ¿Estamos en un entorno proclive a que ella desarrolle y ponga su talento al servicio de la Organización?, obviamente, para ambas preguntas la respuesta es no.

Si volvemos a nuestra historia, vemos como Bella, por circunstancias no elegidas, aunque en el fondo deseadas, se enfrenta a un cambio radical de entorno. Y veamos qué es lo que  entonces sucede.

Acabamos de presenciar un cuidado y exitoso plan de acogida en toda regla. La nueva Organización claramente apuesta por Bella. No es una prisionera, ella es una invitada, y con esta vocación se diseña cuidadosamente la acogida desde una perspectiva empática.

Lumiére, como extraordinario maestro de ceremonias, emula a Maurice Chevalier y alinea al equipo para mostrarle a ella cuál es la visión y la misión. La Organización despliega su mejor estrategia de employer branding para hacer a Bella plenamente partícipe de la fiesta. Se busca su integración en el equipo desde el minuto uno.

Estamos ante una Organización cohesionada y en la que se valora la diversidad y libertad de pensamiento: «Y es que aquí cada cual tiene un truco muy genial… unos cantan y otros tocan el violín». Los valores de este entorno indudablemente parecen definitivamente estar mucho más en armonía con los de Bella que los que imperaban en su aldea.

Estamos por tanto ante una Organización perfectamente engranada, en la que todos comparten la visión y trabajan por un objetivo común: recuperar su aspecto humano, siendo conscientes de que para ello necesitan que Bella aporte su talento.

A estos fines atraen el talento hacia su Organización, captan a Bella, se ponen en su lugar y analizan sus motivaciones para diseñar un adecuado modelo de compensación, le muestran la misión, y todo el equipo se pone a su disposición para integrarla, facilitarle los medios necesarios y aunar esfuerzos en común para lograr el objetivo.

En mi opinión, este festín esconde una estrategia de RRHH merecedora de conformar un caso de estudio en cualquier escuela de negocios de primer nivel.

Pero por muy espectacular que sea la puesta en escena, no debemos permitirnos caer en la trampa de pensar que presenciamos una acogida altruista y orientada exclusivamente hacia el trabajador porque esto no es así ni de lejos. ¡No nos engañemos!, este equipo tiene muy clara la misión y por eso a la recién llegada esto también se le explica igualmente desde el minuto uno: «Perfección es nuestro lema hasta en latín».

No olvidemos nunca que el mundo de la empresa pivota sobre las necesidades del negocio y que en él se trabaja para alcanzar un objetivo que en última instancia se corresponde con la cuenta de resultados.

¿Podrá la vida darme algo más?

 

Si volvemos la vista atrás, recordaremos que esta era la pregunta que Bella se hacía a si misma al principio de su historia. Pero creo que también esta es una pregunta que todos en algún momento de nuestra vida nos planteamos, y es natural que así sea. Ahora bien, cuando la frecuencia con la que esa pregunta nos invade el pensamiento es grande la cuestión se torna preocupante, ya que es un síntoma claro de que nuestras motivaciones no se encuentran plenamente satisfechas en el entorno en el que en ese momento nos encontramos.

Esta situación de insatisfacción en ocasiones puede ser reversible, así ocurre cuando su origen radica en cuestiones salvables, para esos casos se me ocurre la búsqueda de soluciones acordadas tales como un rediseño de la compensación, o la adopción de medidas facilitadoras de la conciliación familiar y profesional…

Sin embargo, cuando el cimiento que subyace bajo esa insatisfacción es una profunda discrepancia entre los valores del trabajador y de la Organización, en mi opinión, en esos casos la única alternativa que cabe es la movilidad del trabajador a otro entorno porque,  aunque no dudo que las Organizaciones evolucionan, rara vez lo hacen a un ritmo lo suficientemente ágil como para evitar que el conflicto interno de valores que la persona sufre termine minando su motivación y dejándole lastres emocionales que dificultarán a futuro su integración en nuevos entornos.

No hay Organizaciones «buenas y malas» como tampoco hay «buenos y malos» trabajadores, en mi opinión, estamos ante una mera cuestión de compatibilidades entre objetivos, valores y motivaciones de ambas partes.

Bella era la misma Bella en su aldea y en el comedor del castillo, pero el entorno que la acogía no era el mismo, y de ahí su transición profesional desde el gesto de desesperación que hace ante la falta de atención del panadero en la primera escena hasta el aplauso entusiasta que dedica al equipo al final de la cena.

«Si algo he aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser del prójimo»

(Carmen Martín Gaite)

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Las opiniones, comentarios y contenidos que, como autora, publico en este blog son absolutamente personales, y por tanto no las emito en representación de ninguna de las empresas con las que en el pasado o en la actualidad mantengo vinculación laboral. 

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6 respuestas a LA GESTIÓN DISNEY DE RRHH: EL CONFLICTO DE VALORES DE BELLA

  1. jegarch dijo:

    Gracias, me encanta los análisis que realizas con las pelis de Disney y los rrhh, se aprende y es divertido.
    Un saludo
    Jesús Mari

    • Eva Martínez Amenedo dijo:

      Gracias Jesús Mari. Si las películas las ves desde otra perspectiva y aplicando un poco de imaginación se puede extraer mucho conocimiento de ellas. Lo bueno de recurrir a ellas para ilustrar las ideas es que ayuda a entender mejor y de una forma muy gráfica lo que quiero expresar y los ejemplos se quedan luego en la memoria. Gracias por valorar y comentar.

  2. Laura dijo:

    Eva! Eres una artista!!! Podra la vida darme algo mas??? haces unos analisis muy visuales!! Me gustan mucho! Un abrazo

    • Eva Martínez Amenedo dijo:

      Mil gracias Laura, por la valoración y por dejar el comentario. Me ha dado mucha alegría que te haya gustado. Un beso.

  3. Pepe Sanchis dijo:

    Eva es el primer post que leo tuyo y me encanta ver como de una pelicula infantil podemos sacar tantas cosas, es un experimento brillante.

    • Eva Martínez Amenedo dijo:

      Muchas gracias. Si te ha gustado este post puede que te interesen también los demás que he escrito sobre las películas de Disney. Los tienes todos agrupados en la sección La gestión Disney de RRHH.Un saludo

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