NO TE PREGUNTES QUÉ PUEDE HACER LINKEDIN POR TÍ…

 

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JFK white house color photo portrait. By Cecil Stoughton, White House [Public domain], via Wikimedia Commons

Hace unos días encontré en Linkedin este contenido que una persona en búsqueda activa de empleo publicó:

“Mucho perfil superior etc. Pero yo no encuentro trabajo en LinkedIn. Muchos contactos, mucha experiencia, mucho todo para nada, pero nadie se acuerda de mi. Si no tienes padrino o un buen enchufe, tu historial laboral no sirve para nada. Eso es todo amigos”

Ante una afirmación tan contundente, no pude reprimir la curiosidad e indagué en el perfil de esta persona. Se trataba de un profesional en búsqueda activa de empleo desde hace dos años, con un buen perfil, cuidado, y perteneciente a bastantes grupos, ¡con más de 3.000 contactos!.

Ahora bien, tengo que añadir que en este caso, lamentablemente, mis sospechas se confirmaron y pude comprobar que estaba ocurriendo justamente lo que yo me temía que pasaría. Y es que al ver la actividad reciente de este miembro de Linkedin, por increíble que parezca, aparte de incorporaciones de nuevos contactos a su red, en lo que respecta a publicaciones, únicamente pude encontrar el contenido que arriba he reproducido.

Instintivamente se me vino a la cabeza la famosa frase de John Fitgerald Kennedy, cuyo retrato encabeza el post de hoy y que creo que es perfectamente aplicable al caso que nos ocupa:

No te preguntes qué puede hacer tu país por tí, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país.

Aún haciendo un ejercicio de entendimiento y  tratando de demostrar por mi parte la mayor empatía posible hacia las personas que se encuentran en búsqueda activa de empleo, tengo que reconocer que la mayoría de las veces cuando contacto con profesionales en esta situación, me sorprende comprobar cómo a estas alturas la mayoría de estas personas todavía no es capaz de entender el sentido de Linkedin como herramienta para la búsqueda activa de oportunidades profesionales,  ni tampoco consigue entender la magnitud del potencial que este canal les ofrece… y a las pruebas me remito.

Muchas veces concebimos Linkedin como una herramienta para almacenar tarjetas de visita, algo similar a esos obsoletos tarjeteros giratorios de sobremesa que, pese a ser piezas de museo, aún hoy se encuentran en algunos despachos. Sin embargo, la funcionalidad de Linkedin, en mi opinión, es bien distinta y en cualquier caso mucho más amplia a la de ser un mero repositorio de contactos.

Lamento echar un jarro de agua fría a las personas en búsqueda activa que crean que las oportunidades profesionales surgen por el mero hecho de conocer a la persona adecuada, entendiéndose por tal a aquella que, por arte de magia, da tres golpes con el báculo en el suelo y consigue, como Moisés en Los Diez Mandamientos, que las aguas del Mar Rojo se abran ante su protegido permitiéndole, de este modo, salir de la adversa situación en la que éste se encuentra.

Mi experiencia en el mundo profesional me dice que efectivamente es importante tener el contacto adecuado, como también lo es estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Ahora bien, he de añadir que también esa experiencia me ha demostrado que lo importante no es tener un contacto, sino saber trabajar la relación con ese contacto y ser capaz de mantenerla con vida.

Y por eso, lo que a mi me parece asombroso, es que muy poca gente se plantee cuál ha de ser su estrategia de cara a mantener viva la relación con sus contactos, ni demuestre ser consciente de que “eres lo que publicas” y de que la imagen profesional se proyecta a través de un perfil en redes, pero más aún a través de tus intervenciones en ese foro y del valor que seas capaz de generar en ese entorno.

Y esta reflexión, creo que es obligada no solo cuando uno está en búsqueda activa de empleo, sino que debe ser una máxima a tener en cuenta hoy en día para todo profesional que quiera seguir creciendo y aportando valor.

No dejo de sorprenderme cuando encuentro la publicación de contenidos poco cuidados en Linkedin, buque insignia de los foros profesionales 2.0, o cuando encuentro fotos de boda, posados en bañador, etc. ilustrando algunos perfiles de esa red.

Tampoco me deja indiferente la agresividad e incontinencia verbal de algunas personas a la hora de intervenir en debates, expresando opinión de manera vehemente y avasalladora y pensando, seguramente, que con eso demuestran tener más conocimiento y razón que nadie sobre la cuestión debatida, sin pararse a reflexionar ni a ponderar la repercusión negativa que ello proyecta sobre su imagen. Y es que hay quien en los grupos de Linkedin y en sus foros no ven más que oportunidades únicas de tirar el guante al adversario que, con toda su mejor intención, algún día decidió crear un contenido y hacerlo público.

Siempre lo digo, lo mismo que al volante nos transformamos, creo que ese mismo efecto se materializa en algunas personas cuando inician sesión en las redes sociales. No exagero, personalmente, he presenciado auténticos “duelos al sol” en debates de Linkedin que, gracias a algún ramalazo transitorio de cordura por parte de alguno de los intervinientes, fueron emplazados a ser continuados al amanecer a través de la mensajería privada.

Haciendo girar el tarjetero…

El tarjetero giratorio, por si mismo, no aporta valor alguno. Lo que importa realmente es lo que tú eres capaz de extraer de su contenido.

Recibo muchas peticiones de contacto en Linkedin, y normalmente suelo aceptarlas, lo que realmente me resulta paradójico es que, a pesar de esta proactividad, son muy pocas las personas que, tras llamar a mi puerta e integrarme en su “tarjetero giratorio”, luego contactan conmigo para algo. Como mucho, lo único que me ocurre tras aceptar un contacto es que unos días más tarde, si no en el mismo momento, ese contacto me envía un mensaje indicando que está en búsqueda activa de empleo y que me remiten su currículum por si yo supiera de alguna oportunidad…. Y eso es todo.

En el caso de las personas que no están en búsqueda activa, salvo excepciones, la experiencia no es muy diferente, una vez entras en su tarjetero ya no hay más interacción por su parte, te quedas ahí estático en un tarjetero que no gira. ¿Qué sentido tiene que alguien llame a tu puerta para tener una red de contactos a la que luego no dar vida?.

En sentido contrario, diré que cuando he contactado con alguien y le he pedido algún tipo de ayuda, en términos generales esa colaboración se me ha brindado, y que yo, por mi parte, he intentado corresponderla como mejor he sabido o podido. Soy por tanto una acérrima defensora de la existencia de la generosidad 2.0, y plenamente consciente de la necesidad ser proactivos para propiciarla, intentando compartir en la red opinión y contenido propio y contribuyendo a difundir el ajeno, o cuanto menos, de la necesidad de  ser agradecida hacia esa generosidad demostrada y de hacer todo lo posible por corresponderla.

No hay más que referirse a la teoría de los seis clicks y reflexionar un poco sobre ella para darnos cuenta de lo poderosas que son las herramientas que hoy en día tenemos a nuestro alcance.

Si somos capaces de superar las barreras autoimpuestas y de abandonar esa estrategia de esperar sentado, que a estas alturas deberíamos ya saber que claramente no funciona, al contrario de lo que se expresaba en la publicación a la que me refería al iniciar el post, yo si opino y creo que Linkedin tiene mucho que hacer por nosotros, eso sí, siempre y cuando seamos capaces de demostrar previamente qué es lo que nosotros somos capaces de hacer por Linkedin.

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Las opiniones, comentarios y contenidos que, como autora, publico en este blog son absolutamente personales, y por tanto no las emito en representación de ninguna de las empresas con las que en el pasado o en la actualidad mantengo vinculación laboral. 

 

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4 respuestas a NO TE PREGUNTES QUÉ PUEDE HACER LINKEDIN POR TÍ…

  1. Carlos Valenzuela dijo:

    Me ha parecido muy pertinente, su comentario. Efectivamente, hay todo un mundo en LinkedIn. No obstante, en algunos casos nos encontramos con seguidores y lectores asiduos. Y otros que son grandes aportadores de conocimiento.
    Dado lo anterior, no es posible juzgarlos a todos por igual.

    • Eva Martínez Amenedo dijo:

      Gracias por tu comentario Carlos, bueno, en realidad yo creo que el reto es dar la vuelta a esa realidad y pasar de la dinámica de publicación a la interacción real, compartiendo conocimiento y opinión en un sentido bidireccional. Un saludo.

  2. sijusticia dijo:

    estoy de acuerdo contigo, a mi linkedin de hace tiempo me ha ofrecido contactos profesionales y eso se traduce en más trabajo, ademas siempre que vas a visitar a alguien es bueno cotillear (jejeje) aqui antes de ir a verlo…
    saludos

  3. Hay que saber usarlo. Si lo tienes por tener no te va a aportar nada.

    En mi experiencia creo que hay que dedicarle un tiempo diario o semanal para poder establecer redes de contactos realmente útiles.

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