EL ACCIDENTE DE TRABAJO EN MISIÓN

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“Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”.

Aunque esta definición de accidente de trabajo recogida en el artículo 115.1 de la LGSS a primera vista puede parece sencilla, lo cierto es que en realidad no lo es tanto.

De hecho, tras esta escueta definición puede tener cabida tal variedad de situaciones que el legislador ha tenido que “completarla y acotarla” añadiendo, a través del artículo 115.2 de la LGSS, una lista cerrada de casuísticas a las que expresamente da la consideración de accidente de trabajo, tal es el caso del accidente “in itínere”.

Tampoco podemos obviar la importante presunción iuris tantum que reza el artículo 115.3 de este mismo precepto:

“Se presumirá que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo”.

El accidente de trabajo en misión, cuya figura se ha ido conformando a través de la jurisprudencia,  se podría definir como el que acontece al trabajador cuando, por razón de su trabajo y a fin de desempeñar una actividad encomendada por el empresario, haya tenido que desplazarse a un lugar distinto al de su trabajo habitual. 

En base a lo expuesto, la jurisprudencia de manera reiterada nos plantea la necesaria concurrencia de dos elementos esenciales en la prestación de servicios por parte del trabajador para encontrarnos ante un accidente en misión:

  1. Que exista un desplazamiento para cumplir la misión, esto es, salir fuera del ámbito del lugar habitual de trabajo.
  2. La realización del trabajo en que consiste la misión

¿Cómo opera la presunción del artículo 115.3 de la LGSS si el accidente ocurre durante el cumplimiento de una misión?

Esta es una cuestión ciertamente difusa, y que jurisprudencialmente ha sido resuelta de manera no unánime:  

Ha habido una tendencia a la consideración de que durante todo el tiempo durante el cual el trabajador se encuentra desplazado con motivo del cumplimiento de la misión, sea o no coincidente con su horario habitual de trabajo, éste se encuentra bajo la dependencia organizativa y sometido a las decisiones de la empresa, puesto que la instrucción de cumplimiento de la misión encomendada le impide al trabajador reintegrarse a su vida personal.

Relacionando lo indicado con el deber que el artículo 14 de la Ley 31/1995 establece para el empresario de proteger a sus trabajadores frente a los riesgos laborales, ha existido una corriente que, en virtud de la presunción del artículo 115.3, califica como accidente de trabajo situaciones acontecidas en misión pero fuera del horario y del desempeño laboral en su estricto sentido.

Con independencia de dicha calificación, se ha mantenido la posibilidad de que esta presunción de laboralidad cediese si se producían circunstancias que de manera clara e inequívoca rompiesen el nexo causal entre el trabajo y el siniestro producido.

A resultas de esta interpretación contamos con pronunciamientos declarando la condición de accidente de trabajo en situaciones como estas: lesión sufrida a bordo de un camión durante una parada de descanso (STSJ Valencia nº 1537/2011 de 19 de mayo de 2011 y STSJ País Vasco 586/2005 de 8 de marzo de 2005), o durante el descanso del trabajador en su alojamiento (STSJ Asturias nº 1988/2012 de 6 de julio de 2012).

Incluso, el propio Tribunal Supremo atribuye la calificación de accidente de trabajo al fallecimiento de un conductor de autobús turístico a causa de un infarto de miocardio sufrido durante el descanso en el hotel durante el viaje por Europa que cubría (STS 7092/2001 de 24 de septiembre de 2001) .

En contraposición a la tesis expuesta, el Tribunal Supremo en su Sentencia de 6 de marzo de 2007 (Recurso 3415/2005), y más recientemente en su sentencia del 16 de septiembre de 2013 (Recurso 2965/2012)  defiende que, con independencia de que los acontecimientos ocurridos durante el propio desplazamiento sean asimilables al accidente in itínere, no necesariamente todo lo que acontece al trabajador durante el desarrollo de la misión tiene una conexión directa con el trabajo

En virtud de esta premisa, la Sala se cuestiona la aplicación de la presunción de laboralidad del artículo 115.3 de la LGSS a todo el período temporal que la misión dura a la vez que pone de relevancia la necesidad de que exista un nexo, si no causal, al menos de ocasionalidad, entre la misión y la circunstancia que permita el accidente.

En este sentido, la sentencia de 2007 defiende que la presunción del artículo 115.3 de la LGSS no aplica en el supuesto enjuiciado “por producirse la lesión durante el tiempo de descanso que por exigencias del tipo de trabajo ocurre fuera del ámbito privado del trabajador, sin que por ello deba considerarse el mismo como tiempo de trabajo” y la de 2013 establece que “no puede otorgarse la calificación de accidente en misión cuando sin más datos o circunstancias significativas el trabajador sufre una enfermedad jurisprudencialmente relacionada con el trabajo durante su desplazamiento ocasional”

Estamos por tanto ante una superación del principio que sostenía que la presunción del artículo 115.3 operaba durante todo el lapso temporal comprendido entre la salida del trabajador de su domicilio, a fin de cumplir la misión encomendada, y su vuelta.

No obstante lo cual, en mi opinión, la cuestión sigue resultando lo suficientemente compleja como para evitar la extrapolación de soluciones universales y mantener que lo más recomendable es estar al análisis de las circunstancias que concurren en cada caso concreto. 

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