PERMISOS RETRIBUIDOS PARA FORMACIÓN (Art. 23.3 del Estatuto de los Trabajadores)

Imagen por cortesía de: Stuart Miles/Freedigitalphotos.net

Imagen por cortesía de: Stuart Miles/Freedigitalphotos.net

Uno de los principales objetivos de la reforma laboral de 2012 es la creación de empleo a través de la mejora de la empleabilidad y la capacitación  profesional. A tal fin se instrumentan determinadas medidas orientadas a mejorar la efectividad de la formación profesional y a darle a la misma carácter de continuidad.

En este contexto, resulta especialmente relevante la introducción de la figura del permiso retribuido para la formación, que entraña una importante novedad: el reconocimiento a favor del trabajador de un derecho individual, no supeditado a la negociación colectiva.

Aprovechando las fechas de inicio del curso académico en el que nos encontramos vamos a repasar en este post algunas cuestiones prácticas relativas al funcionamiento de  este permiso retribuido:

  • ¿Quién tiene derecho a disfrutarlo?

Los trabajadores con al menos un año de antigüedad en la empresa.

  • ¿Cuál es el objetivo de este permiso?

Su objetivo es posibilitar que el trabajador asista a acciones formativas orientadas al desarrollo de su capacitación profesional.

  • ¿Cuánto tiempo dura este permiso?

Su duración será de 20 horas anuales que, en el caso de que no se consumiesen durante el año, se podrían acumular al  permiso análogo de años siguientes hasta un período máximo de acumulación de cinco años (100 horas de permiso en total).

  • ¿Qué tipo de acciones formativas darían derecho a obtener el permiso?

Han de ser acciones formativas vinculadas a la actividad de la empresa. Es importante resaltar que no se establece una vinculación directa con el puesto de trabajo sino una más amplia: con la actividad de la empresa.

  • ¿Es obligatorio para el empresario sufragar el coste de las acciones formativas para las que el trabajador solicita este permiso?

No se establece nada expresamente a este respecto, por lo que cabe entender que no existe tal obligación. Lo que si hay que tener en cuenta es que, al tratarse de un permiso retribuido, el empresario está obligado a abonar al trabajador el salario correspondiente al tiempo que dure el permiso pese a que éste no asista al trabajo.

  • Si el trabajador asiste a acciones formativas del plan de formación de la empresa, ¿computaría el tiempo de las mismas como cumplimiento del derecho a este permiso?

Si, tanto si se tratan de acciones por iniciativa empresarial como si se trata de acciones reguladas por negociación colectiva.

Existe una excepción a este principio: no se puede computar a efectos de cumplimiento del derecho a este permiso la formación a cargo de la empresa que sea obligatoria en virtud de norma legal (por ejemplo: la formación impartida conforme al Art. 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales).

  • ¿Cómo se fija la concreción y modo del disfrute del permiso?

Se estará a lo dispuesto por convenio colectivo y, en defecto de regulación específica sobre el tema, se fijará de mutuo acuerdo entre empresario y trabajador.

  • ¿Es obligatorio que el trabajador se beneficie del permiso retribuido para la formación?

Este permiso se constituye como un derecho individual del trabajador, consecuentemente, éste podrá decidir si desea ejercitar o no su derecho a disfrutar el permiso. En caso de que el trabajador decidiese ejercitarlo, y solicitase el permiso conforme a los requisitos indicados, el empresario si estará obligado a concederlo.

p style=”text-align: justify;”> Licencia de Creative Commons

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Esta entrada fue publicada en GESTIÓN DE RRHH, NORMATIVA y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Este post crecería si dejases tu comentario...

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.